El Real Decreto 244/2019 marcó un antes y un después para la energía solar en España. Esta legislación eliminó el conocido "impuesto al sol", simplificando los trámites administrativos y permitiendo el autoconsumo sin cargas fiscales adicionales.
Ahora, instalar paneles solares es más sencillo y rentable. Los propietarios pueden no solo consumir su propia energía, sino también vender los excedentes a la red, recibiendo una compensación económica en su factura de electricidad.
Además, el decreto facilita el autoconsumo compartido, permitiendo que varios usuarios, como vecinos de una comunidad, compartan una misma instalación fotovoltaica.
Gracias a esta normativa, España ha acelerado su transición hacia una energía más limpia, impulsando la sostenibilidad y ofreciendo nuevas oportunidades de ingresos para propietarios de cubiertas.