Zelestra e Iberdrola firman el primer PPA solar con almacenamiento en España

Publicado el 28 августа 2025

La compañía Zelestra y la energética Iberdrola han anunciado la firma del primer contrato de compraventa de energía a largo plazo (Power Purchase Agreement, PPA) en España que combina generación solar y almacenamiento energético. El proyecto, ubicado en Trujillo (Extremadura), contará con una potencia solar de 170 MWp y un sistema de baterías con capacidad de 400 MWh. Su construcción comenzará en la segunda mitad de 2025, marcando un antes y un después en la evolución del mercado renovable español.

Un PPA pionero en el mercado español

Hasta ahora, la mayoría de los contratos PPA en España se centraban exclusivamente en la producción solar o eólica sin considerar almacenamiento. La iniciativa de Zelestra e Iberdrola abre un camino inédito: integrar de forma contractual el suministro de electricidad gestionada mediante baterías, lo que permite garantizar no solo energía limpia, sino también estabilidad en la entrega y flexibilidad horaria.

El contrato tendrá una duración inicial de 12 años y permitirá a la empresa consumidora asociada —cuyo nombre aún no ha sido revelado— acceder a un suministro eléctrico 100 % renovable y ajustado a sus necesidades productivas. Para Iberdrola, supone consolidar su liderazgo en innovación renovable; para Zelestra, es la confirmación de su papel como desarrollador clave de soluciones híbridas en el mercado ibérico.

Detalles técnicos del proyecto

El parque solar de Trujillo incorporará módulos fotovoltaicos de última generación con seguidores a un eje, maximizando la captación de radiación. La energía generada se almacenará en un sistema de baterías de litio con 400 MWh de capacidad, lo que equivale al consumo diario de más de 90.000 hogares.

Parámetro Valor
Ubicación Trujillo, Extremadura
Potencia solar instalada 170 MWp
Capacidad de almacenamiento 400 MWh
Inicio de construcción 2º semestre 2025
Duración del PPA 12 años

Ventajas de combinar solar y almacenamiento

La principal innovación de este PPA es la capacidad de entregar electricidad renovable de forma programada y no solo cuando hay sol. Gracias a las baterías, la planta podrá almacenar la energía durante las horas de mayor producción y liberarla en momentos de alta demanda o precios elevados. Esto reduce la dependencia de combustibles fósiles en picos de consumo y mejora la rentabilidad económica del contrato.

Además, los consumidores finales tendrán acceso a precios más estables y previsibles, blindándose ante la volatilidad de los mercados eléctricos. Esta tendencia convierte a los PPAs híbridos en una herramienta estratégica para industrias que buscan garantizar competitividad y sostenibilidad al mismo tiempo.

Impacto en la transición energética española

España se ha consolidado en los últimos años como líder europeo en potencia solar instalada, superando los 55 GW en 2025. Sin embargo, la integración de tanta capacidad renovable exige soluciones de almacenamiento que aseguren la estabilidad de la red. El proyecto de Zelestra e Iberdrola es una respuesta directa a esta necesidad y un modelo replicable en otras regiones.

Expertos del sector señalan que este tipo de contratos marcarán una nueva etapa en la transición energética: no solo producir electricidad verde, sino también gestionarla con inteligencia, garantizando su disponibilidad cuando más se necesita.

Beneficios económicos y sociales

La construcción del proyecto en Trujillo generará aproximadamente 350 empleos directos y otros tantos indirectos en la cadena de suministro. Una vez operativo, contribuirá a dinamizar la economía local y a situar a Extremadura como uno de los polos de innovación renovable más relevantes de Europa.

El impacto medioambiental también es notable: se estima que la planta evitará la emisión de más de 250.000 toneladas de CO₂ anuales, consolidando los objetivos climáticos de España y reforzando el cumplimiento del Pacto Verde Europeo.

El primer PPA híbrido solar con almacenamiento en España firmado por Zelestra e Iberdrola simboliza el futuro de las energías renovables: proyectos capaces de combinar generación limpia, flexibilidad operativa y beneficios económicos. Para España, es un paso más hacia la independencia energética; para el sector empresarial, una oportunidad de asegurar contratos competitivos; y para la sociedad, una garantía de que la transición energética se está construyendo sobre bases sólidas, sostenibles e innovadoras.